Emisiones y cambio climático

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó que los edificios, contribuyen con un tercio de las emisiones globales. Al ser estos, la columna vertebral de nuestro negocio, entendemos la responsabilidad social que tenemos de medir, reducir y mitigar nuestras emisiones.

Nuestra estrategia

El área de oportunidad en la que nos enfocamos en FUNO, se basa en que, de acuerdo a un estudio de Naciones Unidas, al menos 30% de la energía consumida en los edificios es desperdiciada por ineficiencias. Mejorar la eficiencia energética de nuestras propiedades es uno de los principales objetivos y retos que nos hemos propuesto como grupo.

Creemos, que además de ser una solución que beneficia a la sociedad y a nuestras finanzas; el esfuerzo debe ir más allá de la inversión en mejores tecnologías y debe buscar generar pequeños cambios en la cultura organizacional, de tal forma que, en conjunto, hagamos la diferencia.

En 2014 empezamos el monitoreo constante de los consumos energéticos de nuestras propiedades, y en 2016 realizamos la primera medición de emisiones.

Fuentes de emisiones

En FUNO hemos identificado nuestras principales fuentes de emisiones, las cuáles son:

  1. Energía eléctrica consumida durante la operación de los inmuebles.
  2. Las derivadas de los sistemas de enfriamiento, refrigeración, calefacción.
  3. Fuentes de energía para plantas eléctricas de emergencia.
  4. Las derivadas de los materiales de asilamiento.
  5. Manufactura de materiales de remodelación.
  6. Transporte de materiales para remodelaciones y construcción.
  7. Viajes de negocios y traslado de nuestros empleados para actividades de trabajo.
  8. Posibles demoliciones que pudieran ocurrir, así como el reciclaje de ciertos materiales.

De todas estas, el 80% de las emisiones se producen con las cuatro primeras fuentes listadas. Las fuentes 5-8 suman el restante 20 % de emisiones.

Plan de Acción

Por ello la primera fase de nuestra medición de emisiones y la estrategia de reducción se enfocan en estas tres fuentes, puesto que son las que tras un estudio costo-beneficio, darán mejores resultados en el corto, mediano y largo plazo.

En su primer nivel, nuestras emisiones varían dependiendo de cada inmueble, alguno de los principales aspectos que impactan son:

  • Ubicación y clima.
  • Diseño del edificio.
  • Materiales de construcción utilizados.
  • Sector (oficinas, centro comercial, parques industriales).
  • Número de personas que lo visitan.
  • Hábitos de los ocupantes.
  • Fuentes de energía.

En el análisis inicial que realizamos, identificamos barreras que pudieran presentarse al ejecutar la estrategia de medición, reducción y mitigación de nuestras emisiones, a continuación, listamos algunos ejemplos:

En busca de la resiliencia

Nuestro negocio es quizá uno de los sectores en los que se hace más evidente las consecuencias del cambio climático. La creciente intensidad en lluvias, huracanes y tormentas tropicales, aunado a la escasez del agua y la paradoja de las inundaciones, son sin duda fenómenos naturales para los cuales debemos estar preparados.

Sabemos que, en una situación de desastre, los puntos LEED, las pinturas libres de tóxico y las eco-tecnologías poco sirven, si después de un huracán, temblor, etc., el inmueble no se puede ocupar, rentar o vender. Desgraciadamente en nuestro mercado, es poca la oferta de edificios resilientes, capaces de soportar todas las condiciones y que cuentan con la tecnología adecuada para estos eventos. Sin embargo, en el proceso de debida diligencia previa a la adquisición de inmuebles, buscamos que cumplan con requisitos específicos para la zona en donde están; por ejemplo, en la Ciudad de México es requisito indispensable contar con mecanismos de reacción ante sismos y en las zonas costeras con protección y procedimientos de seguridad frente huracanes.

En aquellos inmuebles que nosotros desarrollamos o compramos en su fase de desarrollo, sí incluimos ingeniería, arquitectura, diseño y tecnología de vanguardia para hacer frente a diferentes desastres naturales u ocasionados por el hombre. Por ejemplo, Torre Diana y Torre Reforma Latino están diseñados para resistir sismos, incendios y otras emergencias

Todos nuestros inmuebles cuentan con planes de acción y reacción ante dichos escenarios, y en caso necesario reforzamos estos planes con modificaciones estructurales que permitan la resiliencia de nuestras propiedades a futuros desastres naturales (por ejemplo, lo hemos hecho en Cabo Ley y Gran Patio Pachuca)

Alianzas y trabajo en equipo

Estaciones de carga, automóviles eléctricos
Actualmente tenemos alianzas con empresas automotrices para la instalación de estaciones de carga para automóviles eléctricos dentro de algunos inmuebles, en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

Biopappel
Hemos iniciado también una alianza con una empresa transformadora de celulosa de tal forma que entregamos el papel utilizado en nuestras oficinas y éste es reciclado para diferentes usos. FUNO recibe 9 cajas de papel por cada 5 toneladas de papel entregado.